La elección de un nuevo inspector municipal en Neiva volvió a desatar un debate político en el concejo. Durante el período ordinario de sesiones, el ministro Juan Diego Amaya expuso la supuesta invalidez que afectaría a uno de los integrantes de la lista, señalando que había firmado un contrato con el gobierno municipal a través del Ministerio de Salud por un período que, según su interpretación, limitaría su elegibilidad.
Exigir una revisión de discapacidad
Juan Diego Amaya sostuvo que la empresa no puede avanzar hacia una elección que al final resulta viciada. En su opinión, las posibles ineficiencias deben analizarse cuidadosamente para evitar futuras invalidaciones que socaven la estabilidad institucional.
La discusión fue apoyada por varios lobistas que pidieron reorganizar la lista si se confirma algún obstáculo legal. Sin embargo, se recordó a la asesoría jurídica del consejo que, de acuerdo con la sentencia SU-566 del Tribunal Constitucional, las condiciones de inhabilitación son de interpretación más estricta y no pueden ampliarse por analogía. En esta línea, se señaló que el precedente constitucional limita lecturas extensas como las descubiertas en el acto.
Pregunta por velocidad y estabilidad.
El consejero Camilo Perdomo centró su intervención en la necesidad de superar la transitoriedad de la situación. Señaló que el actual regulador fue nombrado conforme a la ley en ausencia de reuniones del consejo, pero insistió en que la interinidad no era saludable para las instituciones ni para el control activo de las finanzas públicas.
Perdomo alentó el avance del plan, respetando los hitos: completar el período de observación ciudadana, revisar posibles objeciones con apoyo legal y, si no hay obstáculos, proceder a las entrevistas y elecciones.
El ambiente en la empresa refleja tensiones políticas y legales. Mientras Amaya insiste en proteger el proceso de posibles riesgos legales, Perdomo se compromete a acelerar y garantizar la estabilidad institucional. La decisión final determinará no sólo los términos de un empleado clave sino también el pulso político del consejo en un momento crucial para Neiva.
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